No todo el que habla merece un titular. No toda declaración merece un micrófono. Y no todo personaje que acumula seguidores en el ecosistema digital merece el privilegio de marcar la agenda pública.
Por Alberto Quezada No todo el que habla merece un titular. No toda declaración merece un micrófono. Y no todo personaje que acumula seguidores en el ecosistema digital merece el