Por Junior Peña

Francisco del Rosario Sánchez Nace en Santo Domingo el 9 de marzo de 1817, tuvo su gloria en la puerta del Conde el 27 de Febrero de 1844 día de la proclamación de la independencia dominicana.

Luego de haber enarbolado la Bandera Nacional es expulsado del país hacia Inglaterra, de ahí pasó a Nueva York, Curazao, Antillas Holandesas, donde se entera del fusilamiento de su tía, la también patriota María trinidad Sánchez. Regresa al país en la goleta «27 de Febrero» y ejerce varias funciones en el país como comandante de armas, fiscal, defensor público. Es expulsado nuevamente en 1855 hacia Curazao, pero regresa en el 1856.

En 1859 fue desterrado hacia Saint Thomas, donde sufrió múltiples vicisitudes, un año después se entera de los planes de anexión a España preparados por Pedro Santana. El 20 de Enero de 1861 Sánchez como jefe del movimiento nacional de la parte sur contra la Anexión a España llega a Haití junto a otros dominicanos desde Saint Thomas y lanza una patriótica proclama.

Su captura

El que Sánchez entrara por Haití fue explotado por el gobierno de Santana para presentar a Sánchez ante el pueblo dominicano como un traidor. Penetra a territorio dominicano por las montañas Hondo Valle, Vallejuelo y El Cercado, donde fue herido en una ingle, capturado y trasladado junto a sus compañeros a San Juan de la Maguana donde fueron juzgados por una corte militar y condenados a muerte.

Sánchez hace una brillante defensa exonerando de toda culpa a sus compañeros y dijo: «para enarbolar el pabellón dominicano fue necesario derramar la sangre de los Sánchez, para arriarlo se necesita también la de los Sánchez».

Su fusilamiento

El 4 de Julio de 1861, donde hoy se encuentra el cementerio de San Juan de la Maguana se cumplió la sentencia de muerte. Momentos antes había hecho un último encargo: «Decid a los dominicanos que muero con la patria y por la patria…y a mi familia, que no recuerde mi muerte para vengarla». El fusilamiento de Sánchez ayudó al pueblo dominicano a recuperar la soberanía poco después gracias a La Restauración.

Shares: