Santo Domingo, República Dominicana.– El dirigente del sector transporte Mario Díaz sostuvo que, si los propietarios de estaciones de expendio de combustibles decidieran retirar los verifones o suspender la venta de carburantes con tarjetas en sus establecimientos, como mecanismo de presión frente al Gobierno, las autoridades deben intervenir de manera inmediata esos establecimientos para garantizar la continuidad del servicio y evitar trastornos a la población y a la economía nacional.

Díaz afirmó que, de producirse una negativa colectiva e injustificada qué afecte la comercialización de combustibles en el pais, el Gobierno estaría facultado para disponer la custodia de las estaciones que incurran en esa conducta, al considerar que se trataría de una acción que podría afectar un servicio de interés público y constituir un acto de rebeldía fiscal o de sabotaje económico, cuya calificación correspondería a las autoridades competentes.

El dirigente expresó que las empresas distribuidoras de combustibles reciben importantes beneficios económicos a lo largo de toda la cadena de comercialización, por lo que, a su juicio, carecería de justificación cualquier medida que busque interrumpir el suministro al país en protesta por la implementación de impuestos insignificantes en comparación con los beneficios que reciben éstos oligopolios de los combustibles.

Asimismo, reiteró su denuncia de que en algunas estaciones persisten prácticas irregulares, como la presunta adulteración de combustibles y el descalibrado de bombas dispensadoras, hechos que, deben ser investigados y de comprobarse, deben ser investigados y sancionados conforme a la ley.

Desde un punto de vista técnico, Díaz explicó que el negocio de los combustibles genera ingresos en diversas etapas de la cadena de valor. Indicó que el margen de comercialización al detalle para gasolina y gasoil puede estimarse entre RD$20 y RD$25 por galón, dependiendo del tipo de combustible, el volumen comercializado, la ubicación de la estación y sus costos operativos.

Añadió que, cuando el distribuidor posee su propia flotilla de camiones cisterna, puede obtener un beneficio adicional por concepto de transporte estimado entre RD$4 y RD$6 por galón, en función de la distancia recorrida y de los costos logísticos.

Igualmente, señaló que las actividades de almacenamiento y manejo del producto pueden generar un margen adicional aproximado de RD$2 a RD$6 por galón, dependiendo de la capacidad instalada y de la rotación de los inventarios.

En ese contexto, Díaz estimó que un distribuidor verticalmente integrado, que participe en las etapas de transporte, almacenamiento y venta al detalle, podría alcanzar un beneficio bruto aproximado de entre RD$25 y RD$45 por galón, antes de impuestos y gastos financieros.

Mario Díaz exhortó al Ministerio de Industria y Comercio a fortalecer los mecanismos de supervisión y fiscalización del mercado de combustibles, garantizando el estricto cumplimiento de las normas de calidad, cantidad y transparencia, así como la continuidad del abastecimiento nacional, en protección de los consumidores y de la estabilidad económica del país.

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