El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, advirtió que un eventual conflicto chino-estadounidense tendría un impacto devastador para el mundo.
"Cualquier conflicto entre EE.UU. y China, ya sea económico o militar, Dios quiera que no, sería catastrófico tanto para estos dos países como para el mundo", dijo Rubio en una entrevista con Fox News.
En este contexto, situó el principal desafío de la política exterior en gestionar la relación entre ambas naciones sin renunciar a los intereses nacionales de EE.UU.
"Tenemos que manejar esa situación, pero no podemos dar la espalda ni renunciar a nuestros intereses nacionales", manifestó, señalando que ello "exige que cada Administración busque un equilibrio entre estas dos fuerzas opuestas".








