ENREDADORD
La muerte no es únicamente la despedida física. Existen otras formas de morir mientras aún seguimos respirando.
Muere un poco quien vive en soledad y extraña un abrazo sincero, una palabra de aliento o una motivación que le recuerde que su vida tiene valor. También experimenta una forma de muerte quien, aun estando rodeado de personas, se vuelve invisible para los demás, ignorado en sus necesidades, sentimientos y sueños.
De igual manera, cuando una persona pierde su propósito, cuando deja de encontrar razones para levantarse cada día y aportar algo al mundo, comienza un lento proceso de apagamiento interior.
Por eso, considero que de poco sirve acompañar a alguien únicamente en su velatorio, si durante su vida no fuimos capaces de regalarle una visita, una conversación, un gesto de afecto o un abrazo oportuno. El verdadero homenaje a la vida se construye mientras las personas están presentes, no solo cuando ya se han marchado.
Mi llamado es a practicar la solidaridad humana de manera cotidiana: visitar, escuchar, acompañar y brindar una presencia auténtica a quienes nos rodean. También nos corresponde cuidar nuestra propia vida interior, cultivar nuestros sueños, fortalecer nuestros vínculos y vivir con propósito para no morir en vida.
Procuremos, además, dejar una huella positiva en la sociedad. Porque quienes siembran amor, servicio y buenos ejemplos trascienden el tiempo. Y así, aun después de su partida física, continúan viviendo en el recuerdo, en las enseñanzas y en el corazón de las personas que tocaron con su existencia.
Juan Pujols, República Dominicana.
Shares:






