Por Fernando Despradel
He podido participar en situaciones críticas que atraviesan empresas de relacionados y clientes, cuyo comportamiento negativo las lleva seguro a un profundo despeñadero.
Descenso de las ventas por una gestión deficiente, por cambios tecnológicos, por coyunturas negativas irreversibles.
Otro punto que afecta sensiblemente a empresas pequeñas y medianas es el excesivo costo operacional, con una nómina numerosa, comisiones abultadas y gastos de toda naturaleza que no se corresponden con la productividad de la empresa.
Medidas muy dolorosas, como recorte de personal, supresión de gastos innecesarios y ajuste de la economía de la empresa a su realidad.
He vivido casos que la mejor medicina es el cierre de la empresa, ya que la situación es tan negativa, que resulta imposible aplicar una reingienería.
Muchos se aferran a una coyuntura que está tan lejana, como de aquí a Siberia.
Otros se aferran a un testarudo orgullo o a una nostalgia, sin fundamento real o válido.
A veces, la esperanza es lo último que se pierde y de un golpe de suerte llegue.








