Por Rafael Céspedes Morillo
Cambio, definido de manera simple y llana, cambio es todo lo nuevo, todo lo que es diferente a lo existente, eso es un cambio. Por ejemplo, el cambio de un nombre, el cambio de un color, el cambio en la forma y a veces en el fondo.
Podemos cambiar leyes, un cambio se produjo en INAPA, cuya norma principal obligaba a que su director ejecutivo fuera de profesión Ingeniero, pero el cambio designó a un abogado. Fue necesario cambiar la ley para que la designación se hiciera posible; ahí se NOTO el cambio.
Otro gran cambio fue el modo de hacer las cosas en el INTRANT, allí también se notó el cambio; otro cambio es que regularmente los presidentes designan voceros para ellos no estar de modo permanente en los medios y arriesgarse a cometer equívocos, aquí lo designaron, pero el que habla es el Presidente. El vocero no aparece por ningún lado, salvo escasas excepciones, como en toda regla.
Más cambios que se notan fueron los de la construcción de las bases del metro desde los Alcarrizos. Ahí se notó con mucha claridad el gran cambio.
Debemos señalar los grandes cambios ocurridos en el ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, gastando en una exposición en el Teatro Nacional, algo más de nueve millones de pesos, con un documental de algunos minutos, en un espacio que seguro no pagaron nada, es decir, allí hubo un verdadero cambio que se notó y mucho.
Pero hay más que hace afirmar que el cambio se nota. Recordemos el caso Macarrulla, quien, a propósito, ¿sigue de vacaciones?
Otro gran cambio fue el del ministerio de Educación. Allí cambiaron hasta los llavines, cambiaron más cosas que el cambio del cuero de una culebra. Sin duda los cambios en el ministerio de Educación se notaron.
Hace unos meses la señora ministra de Ética Gubernamental, la señora Ortiz Bosch, declaró que en el gobierno habían descubierto unos setenta y seis caso de corrupción, pero que se sepa ninguno ha sido sometido a la justicia, de modo que el cambio aquí está en descubrirlos y encubrirlos.
No dejemos de referir los grandes cambios con dos grandes apagones nacionales. El caso de los semáforos, y el apagón eléctrico a nivel nacional. Confirmado que en estamos frente a un cambio que se nota y mucho.
Aquí en nuestro fuerte y gran país, es importante recordar que el día más claro cae tremendo aguacero. Aquí donde un presidente repite casi de manera integral una parte de un discurso conocido por cualquier que haya tenido la más mínima lectura. Hablo de una de los discursos más memorables del gran Martin L. King, pero, no importa, lo importante es el cambio, por eso no pasa nada.
Aquí donde le ponemos candados a las puertas que ya lo tienen y no hay nada guardado, pero no ponemos controles para evitar la corrupción, aquí donde el jefe puede hacer lo que le plazca y los seguidores se ríen y hasta aplauden.
Estamos a punto de ver y escuchar el felicitar a los que deshonran el idioma y las buenas costumbres. Aquí como vemos, podemos ser ejemplos de que el cambio se nota, y qué decir de los cambios en espacios oficiales, donde el tráfico de drogas es casi público, donde organismos internacionales tienen que venir a buscar a los que les son negativos, aquí donde algunos centros de colaboración son y se notan, centros de perversión, aquí donde la salud de todo un pueblo no vale un comino, donde la salud del pueblo es una manera de hacer fortuna y sin tomar en cuenta que miles y miles mueran, pero, siempre que eso les dé ganancias de miles y miles de millones de pesos a algunos, no importa, eso es parte importante del cambio.
Porque, en definitiva, lo que importa es que aquí se note el cambio, pero no tengo duda de que a este pueblo no le gusta lo que se nota, que no quiere lo que se nota, y se fijará muy bien en esas cosas que del cambio se notan, para que no se sigan notando.








